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sábado, 22 de diciembre de 2012

Malkut, la morada de la Shekinah


 “Parte un leño y allí Estaré, levanta una piedra y Me Encontrarás.”
Evangelios Gnósticos

"La tierra es Mi escabel" 
Isaías 66:1

Malkut, מלכות , (Reino) la décima sefirá, es el fruto del Arbol de la Vida, cuyas raíces están en el cielo, la sefirá donde “toma tierra” el Rayo Relampagueante en su recorrido desde Kether, en el último nivel de manifestación: el Mundo de Assiyah o Mundo de la Acción. Sus 4 colores, repartidos en forma de cruz, la Cruz de la Materia, representan los 4 elementos que constituyen el plano físico. En el hinduismo la multiplicidad de la manifestación física se debe a la combinación de 5 elementos y 3 gunas. Los 5 elementos serían los ya conocidos: aire, agua, fuego, tierra y éter (Akasha). Las 3 Gunas (guna: cualidad, modalidad) son Tamas (materia, inercia), Rajas (energía, actividad) y Sattva (consciencia, armonía) y pueden encontrar correspondencia en los 3 Pilares del Arbol: Tamas con el Pilar Izquierdo, Rajas con el Pilar Derecho y Sattva con el Pilar Central. Purusha, el Espíritu, energetiza a Prakriti, la Materia, a través de las tres Gunas. 


Rayo Relampagueante
En el extremo del eje vertical del Arbol de la Vida, Malkut es el estadio final del movimiento involutivo comenzado en la primera sefirá, Kether. Es pues la esfera más alejada del Origen, y si en éste reina la Unidad, Malkut es el reino de la multiplicidad y comprende desde las partículas subatómicas a las galaxias, todo el universo manifestado en el plano físico. Es el Reino de Dios, la morada de la Shekinah. Este término שכינה deriva precisamente del verbo  shakan que significa morar, habitar. Se utilizaba en un principio refiriéndose a la Presencia de Dios en el Tabernáculo, y posteriormente en el Templo de Jerusalén. En un modo más amplio, y siendo Su Templo la creación toda, la Shekinah se encuentra por doquier en la naturaleza, y ésta tiene por ello un carácter sagrado que todas las culturas han venerado siempre como una Diosa o Madre Cósmica. En el hinduismo es la Shakti, el Principio Femenino, la energía universal y activa que lo anima todo y toma mil y una formas en la manifestación, frente al aspecto único y estático de la consciencia, latente y sin forma que representa Shiva como el Absoluto. Y la Shakti, como Kundalini, duerme enrollada en el primer chakra, que corresponde precisamente a la sefirá de Malkut. En este sentido, la Kundalini Shakti es el equivalente a la serpiente Najustán del Arbol de la Vida, representando ambas la evolución de la consciencia desde la manifestación física (Malkut, chakra base) hasta el Absoluto.

En la tradición cabalística la Shekinah se conoce como la “Divina Princesa”, haciendo alusión al aspecto femenino de la divinidad, la “Novia” (uno de los títulos de Malkut) del “Rey del Mundo” (uno de los nombres divinos de Kether). La Shekinah es descrita como ”una novia vistiendo vestiduras de luz”. En el Zohar se afirma que fueron Adán y Eva los que expulsaron a Dios del Jardín del Edén, y no al contrario. Y el resultado es que estamos en el Paraíso, pero no somos conscientes de ello, pues la Presencia de Dios, la Shekinah, está en el exilio. Para restaurar a la Novia en su Trono, Isaac Luria, uno de los más grandes cabalistas de todos los tiempos, introdujo el concepto de tikun, literalmente reparación. ¿Y qué es lo que hay que reparar? : el desequilibrio del universo, originado al descender el “Rayo Relampagueante” cuya luz era excesiva para las sefirot que debían contenerla a partir de la cuarta sefirá. Una de las consecuencias de este desequilibrio energético es el exilio de la Shekinah al mundo material, Malkut, y la pérdida de la Unidad original. El tikun es el trabajo que el hombre, cooperando con la divinidad, debe realizar para  rescatar a la Shekinah del exilio y reconstruir la Unidad perdida. Este tikún es el propósito del alma (neshamáh), la misión que cada ser humano debe cumplir y para la que cuenta con una infinidad de encarnaciones (guilgulim), pues en una única vida sería del todo imposible encontrar y cumplir este propósito sagrado.


La situación de Malkut al pie del Pilar Central representa el último peldaño de la Escalera de Jacob que es el Arbol de la Vida. Si seguimos el recorrido del Sendero de la Flecha desde Kether obtendremos el camino recorrido por la Conciencia.

Kether:  Conciencia Suprema. Principio Ultimo. Lo Absoluto. El Parabrahman.

Daat:  Aparición de la consciencia al surgir el pensamiento “Yo Soy”. Comienza la dualidad al diferenciarse    sujeto y objeto (“yo” frente a “no yo”).

Tiferet: La conciencia “Yo Soy”. El Sí Mismo. El Yo Interior. La “chispa divina” igual en todos los hombres.

Yesod: El individuo. El ego. La personalidad, diferente en todos los hombres.
Malkut: El cuerpo físico.

La Conciencia duerme en Yesod y olvida definitivamente su Origen al encarnar en un cuerpo físico en Malkut. La temurá de Malkut  מלכות es kol mavet מות   כל  (todo muere),  señalando la impermanencia de todos los objetos físicos. Sin embargo el título “Buen Don” de la sefirá indica que se trata de algo bueno, de un regalo. Y, en efecto, la Cábala considera el mundo material como algo bueno; y Malkut es una sefirá tan sagrada como Kether. Y es que es en Malkut donde el hombre puede cumplir su tikún. Y es Malkut la casilla de partida en el “Juego Divino” que nos permite regresar a “Casa” recorriendo en sentido inverso los senderos del Arbol de la Vida.



El Mundo, el  primer sendero a recorrer


SEFIRA: Malkut, מלכות, Reino.


POSICION EN EN EL ARBOL: La esfera dividida en 4 sectores de distinto color, en la posición inferior del Pilar Central.

OTROS TITULOS DE LA SEFIRA:

Shekináh,  שכינה, la Presencia Divina en la Tierra

Kalá,כלה , La Novia

Mataná Tová טובה מתנה ,  El Buen Don


NOMBRES DIVINOS:
                Adonai, אדני, Mi Señor
                Adonai Ha-Aretz, הארץ אדני, Mi Señor de la Tierra
                Melej Olam, עולם  מלך , Rey del Universo

ARCANGEL: Sandalfón, סנדלפון , regente de la esfera en el Mundo de la Creación.

ORDEN ANGELICO: Eshim, אשים, Seres de Fuego, regentes de la esfera en el Mundo de la Formación.

CHAKRA MUNDANO: Guilgal Ha-Hisodot, Esfera de los Elementos. Regente de la esfera en el Mundo de la Acción.

CHAKRA HUMANO:  Muladhara, primer chakra.

IMÁGENES MAGICAS ASOCIADAS: Una mujer joven, coronada y entronizada.

SIMBOLOS: La cruz de brazos iguales. El círculo mágico. El altar de doble cubo.

EXPERIENCIA ESPIRITUAL: Visión del Santo Angel de la Guarda.

VIRTUD: Discernimiento, la capacidad de separar el trigo de la paja y dar a cada uno el apropiado fin.

VICIO: Avaricia. Inercia.

CORRESPONDENCIAS EN EL CUERPO HUMANO: Los piés. El ano.

COLORES: En Briah cada uno de los 4 colores de sus subdivisiones son: limón, oliva, bermellón, negro.

TAROT: Los 4 dieces.

ELEMENTO: Tierra, como potencialidad y como expresión.

POLARIDAD: Positiva.

SIGNIFICADOS: El plano físico. El mundo material. El cuerpo físico y su doble etérico. La realización. La excreción. La Tierra.

El Cantar de los Cantares describe con inigualable belleza el romance entre la esposa y el esposo, y celebra la unión sexual como algo sagrado. No olvidemos que la palabra "conocer" alude también al coito. La Cábala considera este texto como una alegoría que habla de los estados que un alma experimenta mientras asciende por la escalera espiritual, el Arbol de la Vida, desde el primer grado, en Malkut, hasta la total y eterna fusión con El Amado, en Kether. Este es uno de los más bellos pasajes:

“Bajo el manzano te desperté;
Allí donde tu madre te dio a luz,
con dolores de parto.
Grábame como un sello en tu corazón, como un sello en tu brazo;
Porque fuerte es el amor como la muerte;
Cruel la pasión como el abismo;
Es centella de fuego, llamarada divina.
Las muchas aguas no podrán apagar el amor,
Ni lo ahogarán los ríos.
Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor,
Se haría despreciable.”

Cantar de los Cantares (8:5 a 8:7)


miércoles, 9 de mayo de 2012

Las Sefirot



“Diez sefirot de la Nada y 22 letras fundamento”

"Diez sefirot belimah. Su medida es diez y sin embargo el infinito. 
Su fin está enraizado en su principio, como una llama que se junta a  una brasa. 
Conoced, reflexionad y visualizad que el Creador es Uno, sin segundo.
 ¿Qué  podéis contar antes de uno?"

Sepher Yetzirah

Los 32 caminos del Arbol de la Vida hacen referencia a las diez sefirot y los 22 senderos que las unen y que representan a las 22 letras hebreas. Las "diez sefirot de la Nada", pues son conceptos puramente ideales, sin sustancia de ningún tipo. Las 22 letras en cambio son el Fundamento de todo lo creado, pues “formó con ellas todo lo que ha sido y será alguna vez formado”.

La palabra sephiráh, en plural sephirot, deriva de una raíz que significa literalmente “cuenta”, y aparece por primera vez en el Sepher Yetzirah (s. IV ac). En él se definen los diez sefirot como principios del universo y grados de la creación. En el Zohar se hace una distinción entre la sefirá Kether como Cabeza y Fuente de toda Luz y las nueve sefirot restantes, a las que llama los nueve Palacios, y afirma que “…a pesar de ser nueve son solo uno, por ser su única esencia el Pensamiento y por estar únicamente vinculados a él”.

Numeradas de 1 a 10, cada esfera o sefirá representa una “vasija” en la que la Fuente, Kether, vierte un contenido que va desde lo más sutil, en Jokmah, a lo más denso, en Malkut.  La esfera undécima, Daat, no se encuentra en la misma dimensión que las demás, por eso se la conoce como “esfera oculta”o “no esfera”.  

Estas Emanaciones Divinas representan distintos atributos de Dios, cuya manifestación depende del mundo o nivel en que se encuentren :

En el Mundo de Atziluth se manifiestan como los diez Sagrados Nombres de Dios.

En el Mundo de Briáh se manifiestan a través de los 10 Arcángeles.

En el Mundo de Yetziráh cada sefirá se manifiesta a través de una Hueste Angélica.

En el Mundo de Assiáh se manifiestan en los llamados Chakras Mundanos: el Primum Mobile y la Esfera del Zodiáco.

En cada uno de los mundos las esferas tienen un color determinado. Generalmente, y tal y como se muestra en la imagen de la izquierda, los colores son los atribuídos al Mundo de Briah.


Además cada sefirá se corresponde con un Chakra Mundano: planeta, sol o luna, como podemos ver en la imagen derecha. 



Atributos de cada sefirá


Número
Nombre
Significado
Color
Arcángel
Planeta
1
Corona
Blanco
Metatrón
Neptuno
2
Sabiduría
Gris
Ratziel
Urano
3
Inteligencia
Negro
Tzafkiel
Saturno
4
Misericordia
Azul
Tzadkiel
Júpiter.
5
Severidad
Rojo
Jamael
Marte
6
Belleza
Amarillo
Rafael
Sol
7
Victoria
Verde
Haniel
Venus
8
Esplendor
Naranja
Mikael
Mercurio
9
Fundamento
Morado
Gabriel
Luna
10
Reino
4 colores
Eshim
Tierra
11
Conocimiento
(No Esfera)
Lila

Plutón

Al estudiar cada una de las sefirot indicaremos las distintas correspondencias, así como el significado más profundo de la sefirá en particular. 

Los Qlifot

Los Qlifot o Qlippoth en la Cábala son manifestaciones del mal, el cual se desencadena cuando se produce un desequilibrio. Dion Fortune considera que el qlifot es la otra cara de la sefirá, su aspecto negativo, que se manifiesta cuando hay un exceso o defecto de lo que ésta representa. En Los Ejes del Arbol de la Vida vemos como el equilibrio entre una polaridad representada por dos sefirot opuestas puede romperse por un excesivo “peso” en una de ellas, hasta el punto de que la separación consecuente entre ambas es tal que se manifiesta lo diabólico.  El Zohar atribuye la causa primaria del mal al acto de separación. En este acto  de separación lo que estaba unido se volvió dividido, y los límites entre una cosa y otra pueden ser considerados como un caparazón (el significado literal de Qlifot es cáscara). La separación primaria fue la división del Árbol de la Vida en dos pilares: el  Pilar de la Misericordia y el Pilar de la Severidad.  Al comenzar la dualidad en la manifestación se pierde la Unidad original.

Los Qlifot se identifican también con los demonios y lo demoniaco. Un caparazón, un residuo, un cadáver, inspira temor si repentinamente cobra vida, pues no hay vida real en él.

Isaac Luria ve el origen de los Qlifot o “caparazones” en el desequilibrio energético producido en el comienzo de la creación. La Luz del Rayo Relampagueante era tal que solo las tres primeras sefirot pudieron contenerla. Se produjo en el resto de sefirot la llamada shebirá o “ruptura de recipientes”, y las “cáscaras” o “caparazones” de éstas dieron origen a los Qlifot. Luria introduce el concepto de Tikún תּקּוּךּ, literalmente reparación, en la que será el hombre quien coopere para reconstruir la Unidad perdida, otra de cuyas consecuencias es el exilio de la Shekináh, la Presencia Divina, vista como el aspecto femenino de Dios y llamada por ello la “Divina Princesa”. Luria considera que cada ser humano tiene como misión sagrada esta restauración del equilibrio cósmico, entronizando a la Divina Princesa en su puesto, lo que en el hinduismo se expresa en la unión de Shiva y Shakti


En la tradición europea la Shekináh aparece como la Princesa cautiva por el dragón. El caballero debe vencer a este dragón, que simboliza nuestra parte menos evolucionada e ignorante, para poder rescatar a la princesa y desposarla.

San Jorge vence al dragón que custodia a la princesa, arquetipo del rescate de la Shekináh