lunes, 21 de abril de 2014

El sendero de la Fuerza


“La letra Kaf abandonó su primitiva ubicación, en la base de la Columna de la Misericordia, y se trasladó hacia el centro del Arbol, para enlazar las esferas de Tiferet y Gevurah; pues, al ser copa y receptáculo, debía recibir, contener y medir todo aquello que procediese del exterior social, a través de la 5ª sefirá. El aspecto objetivo de esta esfera se haría subjetivo para poder llegar a Tiferet convenientemente filtrado; pero este filtro debía hacerse con suavidad y control, o en caso contrario el Centro Crístico habría podido quedar desbordado. Por esta razón se asoció la letra en este nuevo puesto al Arcano XI, La Fuerza.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)



La letra hebrea que corresponde al sendero es la letra כ Kaf, la undécima del alefato hebreo, cuyos significados simbólicos son “cáliz, copa”, “mano abierta”. El Sefer Yetziráh dice de ella: “El hizo  a la letra Kaf reinar sobre la Vida, y la ciñó una corona y combinó una con otra y con ellas formó a Venus en el Universo, el Miércoles en el Año y el ojo izquierdo en el alma masculina y femenina”.



El Arcano XI del Tarot, que corresponde a la letra Kaf, nos muestra una mujer sujetando con ambas manos la boca abierta de un león, y lo hace sin aparente esfuerzo, ya que no muestra tensión alguna. Esto nos sugiere el dominio de la inteligencia sobre la fuerza bruta, de la mente sobre el instinto. El sombrero con forma de 8 o de infinito es receptivo a las fuerzas superiores, lo que subraya el dibujo interior que asemeja el plumaje de un águila, señalando las alturas de las que proviene la inspiración del arcano. Hay un número que se repite en diversos detalles del naipe: los seis picos del sombrero, los seis dientes del león y los seis dedos de su pie izquierdo. El seis nos remite a la sexta sefirá: Tiferet, a la que llega este sendero desde la sefirá de Gevurah. El Centro Crístico armoniza la fuerte restricción que Gevurah impone para dominar las fuerzas instintivas que, y es muy importante, no son eliminadas sino sujetadas, y, por la expresión dócil del león, convertidas en “mascota”, es decir; puestas a disposición del arcano. La uña del dedo gordo del pie de la mujer, pintada de rojo, subraya la gran energía que se necesita para esta labor, energía que sale de la esfera roja: Gevurah. La metáfora más adecuada a este arcano es la de la Consciencia dominando las fuerzas inconscientes, y haciéndolo según las palabras de Zacarías: “No por Fuerza, ni por Poder, sino por Mi Espíritu”.



El Arcano XI comienza la siguiente decena de números. En el Arbol de la Vida, a medida que éstos aumentan, vamos “bajando de nivel”. La Fuerza se encuentra en el Nivel de Briah, integrando la Triada del Despertar y formando la “copa” de las virtudes cardinales como la Fortaleza, junto con la Prudencia (El Ermitaño), la Justicia (La Justicia) y la Templanza (La Templanza).

 El numero 11 tiene un doble significado. Por un lado está fuera de la decena que constituye la manifestación divina: “Diez sefirot de la Nada, diez y no nueve, diez y no once” dice el Sefer Yetzirah. Por otro, se corresponde con una undécima sefirá, la esfera oculta: Daat, conjunción de Jokmáh y Bináh. Curiosamente también es la suma de los valores del nombre oculto de Dios וה, (5 + 6), lo que le otorga un carácter sagrado. En la simbología cristiana es un número maldito (los apóstoles quedaron reducidos a once tras la traición de Judas). Al estar formado por dos cifras iguales es un número maestro, con el 22, 33, 44… El 11 encierra la dualidad, suma 2 y, al estar compuesto por dos 1 sugiere dos individualidades que pueden estar más o menos  enfrentadas. Si la confrontación es excesiva puede llegar a manifestarse el aspecto violento de Guevurah, como parecen sugerir los atentados perpretados en día 11 de septiembre en Nueva York .

El sendero XI, entre la esfera roja (Guevuráh) y la amarilla (Tiferet)


La Fuerza nos habla de una persona que sabe ponerse límites, que no otra cosa es el autodominio, y que también sabe poner límites a los demás. Hay una gran cantidad de energía disponible y una gran vitalidad. En el aspecto más elevado apunta al guerrero espiritual, al héroe que lucha con valor por el triunfo de la Verdad. Este arcano tiene un marcado aspecto personal, en tanto en cuanto el primer enemigo a dominar somos nosotros mismos, pero es ante todo social, ya que el fin del guerrero espiritual es ayudar a la humanidad en su evolución.


TIPO DE SENDERO: Estructural de la Mente o Individualidad.

DIRECCION DEL SENDERO: De doble dirección abierta en todo momento, entre Guevurah y Tiferet: el guerrero que representa Guevurah defiende la individualidad que representa Tiferet, y este Yo a su vez interactua con la fuerza de Guevurah dándole un objetivo para luchar o resistir.

SIGNIFICADOS: La fortaleza. El autodominio. La sociabilidad. La defensa del Yo de ataques externos o internos. El instinto de superación. La resiliencia. La autodisciplina. La relación con mujeres de la misma generación.

CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: El sistema inmunológico, encargado de destruir los agentes nocivos para el organismo: bacterias, virus, células cancerosas etc. El bazo, como órgano principal del sistema inmune. El páncreas, encargado de funciones metabólicas y digestivas. La mano, el antebrazo y el lado izquierdo del pecho, en las mujeres el seno izquierdo. De perfil: el corazón y el pecho.

PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Por exceso: violencia, incluso crueldad y sadismo. Exagerado instinto de lucha. Personas coléricas que no dominan su ira y explotan por cualquier nimiedad. En el aspecto social, necesidad compulsiva de relacionarse con otros. Competitividad entre mujeres, con las consiguientes envidias y riñas. Por defecto: debilidad, sobre todo de carácter, lo que lleva a ser fácilmente atacado o dominado por otros. Rechazo de las relaciones sociales, por miedo a ser humillado.

PROBLEMAS DE SALUD: Enfermedades autoinmunes (el ataque se vuelve contra uno mismo). Sistema inmunológico debilitado, que lleva a padecer enfermedades infecciosas de todo tipo, incluyendo el cáncer, sobre todo la leucemia (exceso de glóbulos blancos). Problemas con el páncreas: diabetes (desequilibrio del nivel de insulina), digestiones difíciles (enzimas digestivas ineficaces).


¿Por qué es una mujer la protagonista del arcano? Porque la verdadera fuerza no es cuestión de músculos y nada tiene que ver con la violencia. Por el contrario, tal y como afirma Gandhi: “El amor es la fuerza más sutil y penetrante”. Y cualquier hombre inteligente sabe que las mujeres son más fuertes, ya que esta cualidad es imprescindible para dar la vida y hacerla prosperar gracias a un amor incondicional.


LA FORTALEZA DE UNA MADRE


 ”Y las parteras respondieron a Faraón: Porque las mujeres hebreas no son como las egipcias; pues son robustas, y dan a luz antes que la partera venga a ellas”. ( EXODO 1:19 )


Jocabed salva a su hijo Moisés dejándolo en el Nilo,
 aún a riesgo de perderlo para siempre

miércoles, 19 de marzo de 2014

El Sendero de la Rueda de la Fortuna


“En su puesto primitivo, la iod había sido la chispa que inició la creación, pero, pequeña y humilde como era, se encerró en una vestidura ( שית , shit), para permitir que el acto de crear (ברא ,bará) se produjese; por eso el Génesis empieza con la palabra בראשית (bereshit), “En el principio”. Una vez la creación en marcha, dejó su puesto entre Tiferet y Gevurah y pasó al sendero que une Jesed con Netzaj, con la responsabilidad de mantener en pie la creación, pues ella es la inicial del futuro y del imperativo (en la tercera persona singular de los verbos hebreos). Al ser el universo dinámico, como manifestación del Espíritu que es, está sujeto a constante cambio, y eso es lo que representa el Arcano X, La Rueda de la Fortuna.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)

La letra hebrea que corresponde al sendero es la letra י Iod, la décima del alefato hebreo, cuyos significados simbólicos son “origen”, “padre”, “mano cerrada”. El Sefer Yetziráh dice de ella: “El hizo a la letra Iod reinar sobre la acción, y la ciñó una corona, y combinó una con otra, y con ellas formó a Virgo en el Universo, el mes de Elul en el año y la mano izquierda en el alma, masculina y femenina”.


El Arcano X del Tarot, que corresponde a la letra Iod, nos muestra como protagonista no uno o más personajes, como los arcanos anteriores, sino un objeto, una rueda con una manivela en la que penden tres personajes cuyo papel es secundario con respecto a la imagen de movimiento que éste objeto nos sugiere. Como el número al que se asocia, el 10, cada giro de la rueda representa el fin de un ciclo y el comienzo del siguiente, cambiando consecuentemente la posición de los personajes a ella sujetos. Este cambio de “fortuna” puede suceder antes o después, pero siempre acaba aconteciendo.



La impermanencia del mundo que nos rodea nos lleva al concepto oriental del Samsara, como ciclo de nacimiento, vida, muerte y nueva encarnación. En la Cábala también existe un concepto cíclico de reencarnación: el Gilgul Neshamot, que significa literalmente, "rueda del alma". La asociación ciclo-rueda es universal, y el poder evocador de este símbolo se ha utilizado incluso en la bandera de India, en cuyo centro ondea la rueda del Samsara. Pero si observamos una rueda con detenimiento vemos que hay algo que no cambia: el centro de la rueda. Todo gira alrededor de este núcleo, que también ocupa en el centro exacto del naipe. El simbolismo del centro, como eje inmutable alrededor del cual se organiza el espacio, es un poderoso arquetipo cultural. Su importancia es clave, cualitativamente mayor que la de los otros 6 ejes espaciales (4 puntos cardinales, cénit y nadir). El Arbol de la Vida ocupaba justamente el centro del Jardín del Edén, y en los Ejes del Arbol de la Vida el centro es la sefirá de Tiferet, el corazón del Arbol, el chakra central. Corazón (לב, lev) tiene un valor de 32, lo que lo relaciona con los 32 Senderos de Sabiduría, otra forma de nombrar al Arbol de la Vida. En otras tradiciones se mantiene el mismo simbolismo del eje central como motor inmóvil. René Guenón cita un texto taoísta: “El sabio perfecto es el que ha alcanzado el punto central de la Rueda y permanece unido al Medio Invariable en unión indisoluble, participando de su inmutabilidad e imitando su actividad no actuante”. Como en la canción de Franco Batiatto: “Busco un centro de gravedad permanente…” muchos buscamos ese centro, que se encuentra sin duda en nuestro interior y que es nuestra esencia genuina. A lo largo de nuestra vida el escenario se ha modificado multitud de veces, y nuestra propia persona ha cambiado, ha cambiado nuestro rol, han cambiado nuestras creencias, y sin duda nuestro propio cuerpo. Y con la perspectiva que dan los años nos preguntamos ¿Qué es lo que no ha cambiado en absoluto, lo que permanece inalterable desde nuestra niñez, lo que fuimos, somos y  seremos…? 


El sendero X entre la esfera azul (Jesed) y la verde (Netzaj)

La Rueda de la Fortuna es el arcano que representa el futuro, en tanto en cuanto la rueda gira hacia delante. El otro arcano que muestra ruedas es El Carro. La relación entre movimiento y tiempo es notoria en ambos. El continuum espacio-tiempo conforma la estructura de nuestra realidad: el espacio como contenedor de la expansión del universo, como escenario de la manifestación fenoménica, y el tiempo como medida del periodo requerido para moverse de un punto a otro del espacio. En el Arbol de la Vida espacio y tiempo se relacionan dos sefirot de la Triada Divina: Jokmahy Binah.

El movimiento alude también a los viajes. Viajar a un lugar desconocido representa un cambio externo que puede ser de tal magnitud que resulte un viaje iniciático. Cualquier peregrinaje se realiza no para alcanzar una meta, por santa que se considere, sino para promover un cambio interior en el proceso. Una ruta iniciática es una semblanza del viaje del alma a través de las múltiples encarnaciones.

Finalmente, el número 10 representa un ciclo ya completo: Las diez sefirot del Arbol de la Vida, los 10 mandamientos que Yahvé dio a Moisés y, sobre todo, los diez dedos de las manos con las que el hombre puede actuar en el Mundo de la Acción, el mundo físico representado por la décima sefirá: Malkut.

TIPO DE SENDERO: De influencia de la mente sobre la personalidad.

DIRECCION DEL SENDERO: Descendente, desde Jesed a Netzaj. Representando Jesed los sentimientos y Netzaj las emociones, la diferencia entre ambos es el aspecto más mental de un sentimiento, mientras que una emoción tiene un claro componente físico, como ya ha constatado la ciencia al descubrir el papel de los neuropéptidos. La consciencia, presente en los sentimientos, se ofusca fácilmente al irrumpir una emoción. Su etimología: e-movere, nos habla de un estímulo que nos desplaza de nuestro centro, que nos descentra.

SIGNIFICADOS: El movimiento. Lo nuevo. El cambio de las circunstancias externas, que repercute en el propio cambio interior. El futuro. Los viajes.

CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: De frente: el costado, la mano y el riñón derechos. De perfil, los riñones y las glándulas suprarrenales.

PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Por exceso: amor excesivo a todo lo novedoso,  personas esclavas de las modas, necesidad de conocer el futuro, con la consecuente consulta compulsiva a horóscopos, adivinos etc, personas de “culo inquieto”, incapaces de pararse en un lugar y echar raíces. Por defecto, miedo a cualquier cambio, a viajar, a lo desconocido, personas que nunca se mueven de su entorno y viven fijadas a unas rutinas siempre iguales.  

PROBLEMAS DE SALUD: Riñones, sobre todo el derecho. Es interesante resaltar la relación entre los riñones y una emoción como el miedo.  El miedo es anticipatorio, nos anticipamos a los hechos y nos invade el miedo al futuro, a la incertidumbre del mañana. La falta de flexibilidad en el movimiento se refleja asimismo en las caderas, cuya rigidez manifiesta una dificultad para adaptarse a los cambios.


Fortuna emperatriz del mundo

Oh Fortuna,
variable como la luna,
como ella creces sin cesar
o desapareces.
¡Vida detestable!
Un dia jugando,
entristeces a los débiles sentidos,
para llenarles de satisfacción
al día siguiente.
La pobreza y el poder
se derriten como el hielo
ante tu presencia.
Carmina Burana 

viernes, 28 de febrero de 2014

El Sendero de El Ermitaño


“La teth fue una de las cuatro letras que no cambiaron su posición, ya que, al ser la inicial de טוב (tov), bueno, debía necesariamente seguir uniendo las esferas de Jesed, la Misericordia, y Tiferet, la Belleza. Pues, como diría al cabo de los siglos un filósofo español, la Ética va siempre unida a la Estética. En su posición, ocupa uno de los tres lados de la Tríada de la Conciencia Moral, y simboliza por ello una de las cuatro virtudes cardinales, la Prudencia, y en tal condición se asoció al arcano IX, El Ermitaño.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)



La letra hebrea que corresponde al sendero es la letra ט Thet, la novena letra del alefato hebreo, cuyos significados simbólicos son “bien”, “ombligo”, “serpiente”. El Sefer Yetziráh dice de ella: “El hizo a la letra Thet reinar sobre el oído, y la ciñó una corona, y combinó una con otra, y con ellas formó a Leo en el Universo, el mes de Av en el año y el riñón izquierdo en el alma, masculina y femenina”.


El Arcano IX del Tarot, al que corresponde la letra Thet, nos muestra a un anciano que ayudado por un bastón y sujetando una lámpara en su mano derecha avanza, presumiblemente, en la oscuridad. La luz sugiere el conocimiento necesario para disipar las tinieblas de la ignorancia, tal y como Krishnamurti afirmaba: “Usted tiene que ser su propia luz y no buscar la luz de otros”. Nuestro personaje va bien arropado, su espalda encorvada contiene toda la memoria de su pasado. Hay una similitud en este caminar con el arcano de El Loco, frente a otros arcanos que se muestran estáticos, sentados o de pie. Pero si El Loco parece vagar despreocupado y se dirige hacia el lado derecho de la carta, El Ermitaño avanza con prudente lentitud hacia el lado izquierdo del naipe. Si utilizamos los puntos cardinales como referencia, el lado derecho sería el este, dónde sale el sol, y el izquierdo el oeste, donde se pone y dónde todas las tradiciones han situado el reino de los muertos. El Ermitaño representa así un paso hacia lo desconocido, desde una sabiduría, no libresca, sino basada en la experiencia. Hay una búsqueda, y esta búsqueda se hace en soledad.



El número 9 indica, como último de los números de una sola cifra, el fin de un ciclo y el comienzo de otro. Y este nuevo ciclo es cualitativamente distinto, lo que nos lleva de nuevo a lo desconocido. En el Evangelio se nos dice que Jesús fue crucificado en la hora tercia y murió en la nona. Odín, el “gran chamán”, estuvo colgado del árbol del mundo, Yggdrasil, durante 9 noches. Tras 9 meses lunares de embarazo el feto comienza una nueva vida independiente. Un nuevo comienzo y una gran transformación, una iniciación incluso, se asocian a este número, como bien conocían los 9 caballeros que fundaron la orden del Templo de Salomón, muy probablemente iniciados y sabedores de que la novena sefirá, Yesod, significa “Fundamento”, y de ella parte el sendero XIV, La Templanza, formando el pie del Grial cabalístico cuyo centro es Tiferet.

Las cuatro virtudes cardinales se encuentran representadas en el Arbol de la Vida, por cuatro senderos contigüos que forman una especie de "copa": El sendero XIV, La Templanza, entre Yesod y Tiferet. El sendero VIII, La Justicia entre Jesed y Gevuráh. El sendero XI, La Fuerza (Fortaleza) entre Gevuráh y Tiferet. Y el sendero IX, El Ermitaño, simbolizando la la Prudencia, entre Jesed y Tiferet.

El Ermitaño está buscando algo, pero no es una búsqueda externa, sino que se da en el interior. Su meta no está fuera, sino dentro, y por ello anda a tientas. El entra en su propia cueva, su oscuridad, para encontrar su tesoro. “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan. Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón”… (Mat: 6:19-21). La soledad y el silencio son requisitos indispensables de aquellos que se retiran del “mundanal ruido” para encontrarse a sí mismos. Desde el más radical de los retiros, que llevaban a cabo los eremitas de antaño, en lugares agrestes y de difícil acceso, hasta los pequeños retiros temporales que muchas personas realizan para practicar la meditación. La asociación de estos eremitas con la naturaleza y el conocimiento de las plantas dá lugar a la capacidad de sanación y a su relación con el médico y el chamán. Y en el caso de este último, se suma además el conocimiento de la noche, de los sueños y de la capacidad de “volar” en el mundo astral.

La receptividad de El Ermitaño le permite acceder a un gran caudal de sabiduría que le convierte a ojos de los demás en un Maestro. La palabra ermitaño –hermite en francés- deriva de Hermes, el Hermes Trismegisto que desarrolló el llamado conocimiento hermético, una de cuyas principales características es el ocultar determinados conocimientos al profano. El mal uso del conocimiento es uno de los aspectos negativos de este arcano, los falsos maestros lo utilizan para aumentar su poder, y aquellos discípulos que quieren aprovechar la luz de otros en vez de hacer uso de su propia luz caen fácilmente en la trampa. Distinguir a un falso maestro de uno verdadero requiere un grado de consciencia que no todo el mundo tiene, especialmente porque no todo el mundo está interesado en desarrollar la consciencia. La ignorancia, decía el Buda, es la raíz del sufrimiento. Y, en palabras de San Marcos: “el pecado contra el Espíritu no se perdona”. Y ¿Cúal es ese pecado? No esforzarse por superar la propia ignorancia. ¿Cómo vamos a perdonanos a nosotros mismos de un pecado que no sabemos que cometemos?

TIPO DE SENDERO: Estructural de la Mente o Individualidad.

DIRECCION DEL SENDERO: Abierto permanentemente en ambas direcciones, como los otros senderos  que representan las 4 virtudes cardinales. El cáliz es un símbolo receptivo, y con ello nos indica que estos senderos tienen la función de recibir en el ámbito mental.

SIGNIFICADOS: El Maestro interior. La prudencia. Búsqueda en soledad. Autosuficiencia. La sabiduría basada en la experiencia vital. El médico y el chamán.

CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: El hígado y la vesícula biliar. La mano y el brazo derechos. El lado derecho del pecho y el seno derecho. De perfil, las vértebras dorsales.

PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Aislamiento excesivo, como indica el nombre del arcano. Exceso de introversión. Personas muy autosuficientes que tienen pánico a perder su independencia. O, por el contrario, miedo a quedarse solo y  necesidad compulsiva de compañía, incluso aunque se viva un infierno. Rechazo de lo material que deriva en problemas económicos e incluso en mendicidad. Mal uso del conocimiento adquirido, falsos maestros. En un extremo estarían las personas ruines y avaras, llegando a encarnar el arquetipo de la vieja bruja del cuento.

PROBLEMAS DE SALUD: Enfermedades del hígado, cirrosis en casos extremos. Diabetes. Problemas en el lado derecho, mano derecha y vértebras dorsales. 

La sabiduría de Lao Tse


Lao Tse es un título que significa “viejo maestro” y que se atribuye al autor del Tao Te King, obra que compendia un conocimiento profundo y universal cuya práctica se conoce como wu wei, la “no acción”, que es en realidad una acción hecha desde el ser y no desde el ego, sin objetivo y con aceptación total de “lo que es” aquí y ahora, tan adaptable y poderosa como la acción del agua erosionando la roca. De ahí el conocido aforismo de “Un buen caminante no deja huellas”. Jaime Villarrubia lo resume con sencillez agregando el undécimo mandamiento: “no estorbar”. Estos son algunos de sus más conocidos aforismos:

Treinta radios convergen en el centro de una rueda, pero es su vacío lo que la hace útil al carro.
Conocer a los otros es sabiduría. Conocerte a tí mismo es iluminación.
Todo pasa; solo la serenidad permanece.
Cuando te des cuenta que lo que haces a otro te lo haces a ti mismo habrás entendido la Gran Verdad.



domingo, 26 de enero de 2014

El Sendero de La Justicia

“La letra Jet no se sentía cómoda en su posición inicial, pues al representar la vida (חיים, jayim), necesitaba de un equilibrio que allí, entre las esferas de Binah y Tiferet, no tenía. Por eso solicitó ser cambiada a la viga central, y unir Jesed y Gevurah. Pues la vida necesita un equilibrio muy delicado para su manifestación: ni demasiado calor, ni demasiado frío, ni demasiada expansión, ni demasiada contracción, ni demasiada dureza ni demasiada blandura, ni demasiada luz ni demasiada oscuridad. En su nueva posición se asoció con el Arcano VIII, La Justicia, que es también justeza, cualidad de ser justos, precisos.”
Séfer Ha Neshamá (Jaime Villarrubia, Carmen Haut, Dulce Mª Millera)


La letra hebrea que corresponde al sendero es la letra ח Jet, la octava letra del alefato hebreo, cuyos significados simbólicos son “vida”, “camino". El Sefer Yetziráh dice de ella: “El hizo a la letra Jet  reinar sobre la vista, y la ciñó una corona, y combinó una con otra, y con ellas formó a Cáncer en el Universo, el mes de Tamuz en el año y la mano derecha en el alma, masculina y femenina”.


El Arcano VIII del Tarot, al que corresponde la letra Jet, nos muestra a una mujer sentada en un trono, blandiendo una espada vertical en la mano derecha y una balanza en la izquierda. Mira de frente con los ojos bien abiertos, lejos de la imagen que la representa con los ojos vendados. Su mirada encuentra la nuestra  como un espejo que refleja fielmente nuestro interior. La espada que apunta hacia lo alto es la Espada de la Verdad, que guiada desde el plano superior corta implacablemente el engaño y la mentira, y todo aquello que no “es de Ley”. La balanza representa el necesario equilibrio entre los polos opuestos, y está ligeramente desequilibrada hacia un lado, indicando que la perfección no existe en el mundo manifestado, en el que todo está oscilando en mayor o menor grado. El equilibrio no es quedarse estático, sino evitar polarizarse en exceso. La mano con que la sujeta forma un mudra en que los cuatro dedos, que representan los cuatro niveles: espiritual, mental, emocional y físico, se reúnen en el pulgar. Transmite así un mensaje de unidad.


El Sendero VIII nos lleva a la Ley de la Octava. La escala de siete tonos es una fórmula de ley cósmica que fue elaborada por antiguas escuelas y aplicada a la música. Cuando se completa la escala y se vuelve al Do, éste ya vibra en una octava distinta, que marcaría el siguiente intervalo. Este principio se relaciona con la Ley de Vibración: “Nada esta inmóvil, todo se mueve, todo vibra”. Por tanto nada en el mundo permanece en el mismo lugar, o sigue siendo lo que originariamente fue, todo se mueve, todo cambia e, inevitablemente, sube o desciende, moviéndose en una octava ascendente o descendente. La línea recta es imposible, puesto que los intervalos entre las notas Mi y Fa, así como Si y Do (semitonos) tienen una longitud menor, que determina un ascenso o un descenso en la progresión de la escala. Esto, en la vida de una persona, se traduce en un momento de crisis y redireccionamiento. En las octavas de orden cósmico, las de dirección ascendente se conocen como evolutivas, mientras que las de dirección descendente serían involutivas o creativas. En el Arbol de la Vida se representa el movimiento descendente con el Rayo Relampagueante, y el ascendente con la serpiente Najustán.

do___ ___ re___ ___ mi___ fa___ ___ sol___ ___ la___ ___ si ___do 


Por otra parte existe una relación entre el Sendero II y el Sendero VIII. Podemos ver cómo LaSacerdotisa sostiene un libro en su regazo: el Libro de la Ley, no de la ley humana, sino de la Ley Divina, expresada en los Principios Universales por los que se rige la Vida. El Kybalión recoge estos principios, atribuídos a Hermes Trismegisto, nombre griego del egipcio Thot. Y La Justicia no puede sino hacer cumplir estas “reglas del juego” de origen divino. Maat, diosa egipcia de la justicia, pesa el alma con una pluma; ante la Ley no existe posibilidad de engaño. Lo que ella dictamine “va a misa”, y la señal de la cruz marca precisamente éstos dos senderos: sendero 2 (eje Kether-Tiferet) y sendero 8 (eje Guevurah-Jesed).  Esta relación entre 2 y 8 la vemos también en el juego de ajedrez (2 colores en un tablero de 8x8) e incluso en computación, dónde los 2 bits se agrupan en octetos (bytes).

El Sendero VIII ocupa el Eje Etico del Arbol de la Vida, equilibrando las fuerzas opuestas de Guevurah y Jesed. Es una de las tres vigas del Arbol, la central, conocida como Viga de la Individualidad, que separa el plano personal del transpersonal. En ella las experiencias vividas en la Viga de la Personalidad se analizan para, separando el trigo de la paja, extraer consecuencias de aplicación para la propia vida, conformando así una escala de valores individual. En último término y ante la duda será siempre nuestro corazón –nuestro Yo Superior- quien nos dicte el camino a seguir.

El fiel de la balanza es la sefirá de Tiferet: el corazón. Debemos ser fieles a la voz de nuestro propio corazón allí donde la tradición hace residir a nuestro Yo Superior. La coherencia en el patrón vibratorio del movimiento del corazón se traduce en armonía, que podemos definir como el equilibrio de las proporciones entre las distintas partes de un todo, y su resultado siempre connota belleza, que es justamente el nombre de la sexta sefirá. Como sabemos, en la naturaleza la belleza se deriva de la armonía perfecta de la Proporción Aurea, contenida en todos los patrones de desarrollo y aplicada por los iniciados en la construcción de obras sacras como las catedrales. La desarmonía es el resultado del desequilibrio, que en el Arbol de la Vida se refleja especialmente en la inclinación excesiva de este Eje Etico hacia Jesed o Guevurah. El sentido común, característico de este sendero, nos pide que corrijamos el exceso manteniéndonos en un punto medio, tal y como recomienda el budismo con su Camino Medio o tal como nos legaron los griegos en uno de los preceptos délficos: “Nada en demasía”.

La neutralidad y el análisis que caracterizan a La Justicia son también requisitos de la investigación científica. Asímismo y como apunta el Arcano, aquí se encuentran los jueces y políticos, y por extensión la sociedad en general, con sus leyes humanas, no siempre coherentes con las universales.

Por último recordar que el símbolo del infinito es un 8 tumbado, un símbolo muy poderoso para armonizar, ya que el infinito (in Phi nito), no solo contiene el número Phi o Número de Dios que rige la proporción áurea, sino que representa la Realidad Ultima, conocida en Cábala como En Sof.



TIPO DE SENDERO: Estructural de la Mente o Individualidad. Es la Viga de la Individualidad, y separa en el Arbol de la Vida el plano personal del transpersonal. Forma además parte de una de las Triadas Estructurales: la Triada de la Etica.

DIRECCION DEL SENDERO: Abierto permanentemente en ambas direcciones: de Jesed a Guevurah y de Guevurah a Jesed, en un flujo constante entre expansión y limitación, Misericordia y Rigor, Amor y Justicia.

SIGNIFICADOS: Equilibrio. Discernimiento. Capacidad de juzgar a partir de una neutralidad y un sentido ético. Conocimiento de las Leyes Universales. Conciencia ecológica, ya que existe un respeto por la naturaleza. La investigación. El análisis, paso previo a separar los distintos elementos para colocarlos en su lugar apropiado. La individualidad como resultado de la expresión de la propia conciencia frente a las normas sociales y los estereotipos.

CORRESPONDENCIAS EN EL SER HUMANO: El corazón. La garganta. La glándula timo. Las manos. El pecho.
PROBLEMAS SI ESTA BLOQUEADO: Desequilibrio por la excesiva polarización hacia un extremo de “bueno” o “malo”. Rigidez excesiva, tozudez. Personas muy analíticas, que niegan el aspecto intuitivo o emocional de sus experiencias. Cientifismo. Juicio severo hacia los demás y miedo a ser juzgados por ellos. En otro extremo, personas demasiado sentimentales, “buenismo” que deriva en victimismo cuando los demás no responden a esa bondad. Rebeldes con causa frente al desequilibrio social, cuya injusticia puede hacerles derivar hacia radicalismos extremos. Problemas con la justicia.

PROBLEMAS DE SALUD: Enfermedades cardiácas.  Glándula timo atrofiada, lo que provoca un sistema inmunológico débil y sus consecuencias: gripes, catarros, infecciones de garganta y otras afecciones, sobre todo del sistema respiatorio. Problemas en la glándula tiroides: hiper o hipotiroidismo. Afecciones en los senos en la mujer. Dolencias en manos o brazos.

La pluma de Maat


Maat, símbolo de la justicia universal, de equilibrio y armonía cósmicos, es representada a menudo con los brazos extendidos, pendiendo de ellos unas alas, en una imagen de indudable armonía que nos sugiere el equilibrio entre dos fuerzas opuestas, equilibrio que rige un Orden Cósmico del que ella es la protectora. La guardiana de la justicia, justicia que se asimila a la Ley de la Causalidad o Ley del Karma, no puede ser engañada, pues el corazón del difunto no puede mentir, y en el Juicio del Alma es su peso el que se contrapone en la balanza a la pluma de Maat. A la luz de la Verdad  nada puede quedar oculto y, como dice la Ley, ”Lo que siembres, recogerás”.
  

viernes, 17 de enero de 2014

El Vacio y lo Inmanifestado



“Alcanza la total vacuidad para conservar la paz.
De la aparición bulliciosa de todas las cosas, contempla su retorno.
Todos los seres crecen agitadamente, pero luego, cada uno vuelve a su raíz”.
Tao te King

La física se limita a decirnos que la  estructura  atómica de la materia se conforma de 99, 9999% de vacío. Haramein argumenta que ese vacío está lleno de energía de una densidad infinita. Prosigue Haramein: “siendo la esfera la forma de mayor volumen y el tetraedro el volumen más pequeño, o de mayor contracción, si colocamos cada una de esas pirámides en una esfera llegamos a la forma geométrica llamada La Flor de la Vida , forma que aparece en todos los libros de sabiduría antigua”.



Este mismo símbolo aparece también en la tradición  hebraica: el doble tetraedro es, en plano, la Estrella de David (Magén David), y como volumen es la merkabah, que en las enseñanzas esotéricas modernas se define como un vehículo interdimensional bajo forma isométrica compuesto por dos tetraedros de energía con un centro común y colocados en sentido inverso, es decir, un tetraedro apunta hacia arriba y el otro hacia abajo.

El doble tetraedro se encuentra también en otras tradiciones, como la hinduista. Es el llamado Saraswati yantra.

Es importante señalar que, numéricamente, el número cero representa a esta “nada”, y que este número es de origen indio. El término “cero”, al igual que el término “cifra”, deriva etimológicamente del árabe “sifr” (que significa ‘vacío’), y éste es la traducción del nombre original para el cero: el sánscrito “sunya” (literalmente ‘vacío’). El cero es, pues, el vacío matemático.


Las similitudes entre Cábala y sistemas indos como el Yoga o el Vedanta Advaita hacen pensar en un posible trasvase de conocimientos de oriente a occidente. El gran gñani advaiti Nisargadatta Maharaj habla de la unidad esencial de lo inmanifestado y lo manifestado. El Noumeno es el substrato original, un estado de potencialidad pura, de "vacuidad no vacía sino plena". En ese estado original surge la consciencia: el pensamiento “Yo Soy”. Entonces el Noumeno se refleja especularmente en el universo fenoménico. Para verse a Sí Mismo el Noumeno se objetiviza en fenómeno, y surge la primera dualidad básica: el principio de lo masculino (Purusha) y de lo femenino (Prakriti). Asímismo, para que los fenómenos puedan desarrollarse surgen el espacio y el tiempo. Tenemos pues los mismos principios que en la Cábala se denominan Ain Sof Aur (lo Inmanifestado, el Noumeno), la sefirá de Kether (la Consciencia “Yo Soy”, el Parabrahman) y las sefirot de Jokmah (lo masculino, el espacio, la energía) y Bináh (lo femenino, el tiempo, la forma).


El sistema Taoista también considera lo Inmanifestado, el “No Ser” o la “Nada” como el auténtico origen de toda la manifestación.  En el Tao te King leemos:

“No existencia y existencia son uno y lo mismo en su origen; sólo se separan cuando se manifiestan”.

“El principio del cielo y la tierra se hallan en el No Ser”. “Regreso es el movimiento del Tao. Debilidad es el proceder del Tao. Todo lo que hay surge del Ser. El Ser surgió del No Ser”.

"El Señor Venerable, el Tao, se encontraba en reposo, más allá de la desolación en silencio, en el vacío misterioso... Dicen que él / ella está ahí y no veo una forma, dicen que él / ella no está ahí, sin embargo, todos los seres lo siguen de por vida."


Es así que el vacío viene a identificarse con el substrato subyacente a la manifestación de la realidad.


En Cábala se habla de Los 3 niveles o Velos de Existencia Negativa:
             
   Ain אּיּן (Nada) 

   Soph  סּוּףּ (Infinito,Ilimitado) 

   Aur ﭏוּרּ(Luz). 


Ain es lo Inmanifestado Absoluto. No es un Ser, es la Nada, la "no Seidad".

Ain Soph  es el Infinito. Al hacerse Consciente de Sí Mismo, el Ain se convierte en Ain Sof. Surge la conciencia de Ser, la "Seidad".

Ain Sofh Aur es la Luz Infinita. El Ain Soph deviene en Luz Infinita Ilimitada. Se produce una contracción, el TzimTzum זּוּם זּוּם , que genera un vacío en el que se producirá la manifestación de todo el universo fenoménico. La primera emanación de este Inmanifestado es la esfera de Kether, que representa la Unidad, el Ser Unico y Existente por sí Mismo, al que comúnmente llamamos Dios, y cuyo nombre en Kether es Ehiéh אּהּיּהּ

Dion Fortune  en su “Doctrina Cósmica” describe tres procesos saliendo desde el Inmanifiesto (Ain Soph o En Sof):

El Anillo Cosmos es un proceso anabólico que permite la creación de las formas de mayor y mayor complejidad.

El anillo Caos es un proceso catabólico que produce la destrucción y el reciclado de la forma.

El Anillo-No-Paso es un límite donde el catabolismo se convierte otra vez en anabolismo. Ella visualizó esto como tres grandes anillos de movimiento en el Inmanifiesto, con el movimiento asociado al Anillo Cosmos espiralizándose hacia el centro, el movimiento del Anillo Caos desenvolviéndose hacia la periferia, y la zona muerta del Anillo-No-Paso definiendo el límite exterior del Anillo Caos. El punto en el cual el Anillo Caos es limitado por el Anillo-No-Paso es el punto donde todo es reducido a sus componentes más simples, que darán lugar a un nuevo terreno fértil donde pueda desenvolverse el proceso anabólico del Anillo Cosmos. Este proceso cíclico origina la dualidad básica de cosmos como orden y caos como desorden, considerando como bueno el uno y malo el otro. Pero sin la destrucción, sin ese proceso de reciclado que llamamos muerte, y que es imprescindible en cualquier forma material, el equilibrio del universo se rompería y la inimaginable monstruosidad de una creación ilimitada devoraría en su expansión todo el espacio vacío hasta colapsarlo. Y ¿qué se puede manifestar sin el vacío?. ¡¡¡Nada!!!.